El pequeño reina, con sus manitos tan delicadas, lucha por alcanzar la sosiego. Sus ojosgrandes se abren y cierran en un continuo movimiento de sueño y vigilia. La noche se convierte en un campo donde las imaginas se mezclan con la experiencia, creando una mezcla compleja de emociones que solo él puede entender. En cada atardecer es una batalla